
It is often argued that it is hypocritical for Americans or Europeans to condemn Israel for its treatment of the native population, considering the history of European colonization, which was surely vastly more barbaric than anything that can be attributed to the Jewish settlers. If the argument has merit, then the same is true of earlier resort to similar efforts; for example, when Japanese imperialists in the pre-war years argued that what they were doing in Manchuria was based on a European model. Or suppose that Israel were to enslave the Arab population, arguing in justification that, after all, the American colonists indulged in literal human slavery for a century after their independence. Whatever merit the charge of hypocrisy may have, the fact is that brutal and inhuman practices that were tolerated when the plague of European civilization spread over much of the world no longer are. Israelis often complain that they are held to higher standards than others. If they have in mind those who massacred American Indians and enslaved Blacks they are quite right, for the little that that observation is worth. In the real world of today, however, they have been largely immune from serious critical analysis, at least in the United States, where the true history is little known and they are depicted as guided by uniquely high moral principles though surrounded by barbarians whose sole aim is to murder innocents and to deny them their rightful home.
The conflict over Palestine has sometimes been depicted as one of “right against right,” an arguable—and in my view, defensible—proposition, though naturally not one that the Palestinians are likely to accept as morally valid. It is not clear that there is much to be gained by pursuing this question. Israel is a reality, a fact that few now contest despite increasingly desperate pretense to the contrary on the part of its numerous supporters and apologists. The same obviously cannot be said for the Palestinians, whose right to national self-determination is denied by the leaders of the rejectionist camp, Israel and the United States, whose power is dominant in the region. That is the primary topic that Americans must address.
- The term “rejectionism” is standardly used in the United States to refer to the position of those who deny the right of existence of the State of Israel, or who deny that Jews have the right of national self-determination within the former Palestine.
The data was taken from: “Fateful Triangle- the United States, Israel and the Palestinians” by Noam Chomsky
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El problema actual en Medio Oriente
Se señala muy a menudo que es hipócrita la posición que adoptan los Americanos y Europeos de condenar a Israel por el trato hacia su población nativa, teniendo en cuenta la historia de la colonización Europea, la cual fue mucho más barbárica que ninguna otra historia que se le pueda atribuir a los colonos Judíos. Si aquel argumento es meritorio, entonces también lo son los primeros recursos utilizados de similar esfuerzo; por ejemplo, cuando los imperialistas Japoneses en el periodo de pre-guerra argumentaron que lo que ellos hacían en Manchuria se basaba en el modelo Europeo.
O más bien convengamos que Israel esclavizaría a la población Árabe justificando que ante todo, los colonizadores Americanos permitieron literalmente la esclavitud humana por cerca de todo un siglo, después de su independencia. Cualquiera sea el grado de hipocresía, lo cierto es que todas las practicas brutales e inhumanas que se toleraron desde el momento en que la plaga de la civilización Europea se expandió por casi todo el mundo realmente ocurrieron. Los Israelíes a menudo se quejan que son comparados con estándares más altos que los demás. Si ellos se refieren a aquellos quienes masacraron a los indios americanos y esclavizaron a los negros, están en lo correcto, por el simple hecho que aquella observación es totalmente válida. Sin embargo, en el mundo de hoy, ellos han sido beneficiosamente inmunes a los análisis críticos serios, o al menos en los Estados Unidos, en donde la verdadera historia del mundo es muy poco conocida por la gente, y por eso ellos son percibidos como un pueblo guiado únicamente por sus grandes principios morales, pese a que son rodeados por bárbaros cuyo único objetivo es asesinar a inocentes y negarles su derecho a estar en el sitio que les pertenece.
El conflicto de Palestina ha sido percibido como el del “derecho en contra del derecho”, una posición muy cuestionable y defendible según mi propio punto de vista, a pesar que naturalmente nadie más que los palestinos son los indicados a aceptarlo como moralmente válido. No es muy claro decir que se haya obtenido mucho por el hecho de considerar aquella afirmación antes mencionada. El Estado de Israel es una realidad, un hecho que a pocos ahora les compete, a pesar del incremento de un cinismo desesperado muy contradictorio, por parte de sus colaboradores y defensores. Obviamente no se puede decir lo mismo de los palestinos, cuyo derecho a la autodeterminación nacional ha sido negada por los líderes del “rejectionism”, por Israel, y los Estados Unidos, cuyo poder es dominante en la región. Este es el asunto de gran importancia a la cual deben orientarse los americanos.
- El término “rejectionism”, o rechazo, es usado mayoritariamente en los Estados Unidos para referirse a la postura de aquellos que niegan el derecho de existencia del pueblo de Israel, o quienes rechazan la idea de que los Judíos tienen el derecho de autodeterminación dentro del territorio de Palestina.
El texto fue extraído de “El Triángulo Fatídico: los Estados Unidos, Israel y Palestina”, escrito por Noam Chomsky
El problema actual en Medio Oriente
Se señala muy a menudo que es hipócrita la posición que adoptan los Americanos y Europeos de condenar a Israel por el trato hacia su población nativa, teniendo en cuenta la historia de la colonización Europea, la cual fue mucho más barbárica que ninguna otra historia que se le pueda atribuir a los colonos Judíos. Si aquel argumento es meritorio, entonces también lo son los primeros recursos utilizados de similar esfuerzo; por ejemplo, cuando los imperialistas Japoneses en el periodo de pre-guerra argumentaron que lo que ellos hacían en Manchuria se basaba en el modelo Europeo.
O más bien convengamos que Israel esclavizaría a la población Árabe justificando que ante todo, los colonizadores Americanos permitieron literalmente la esclavitud humana por cerca de todo un siglo, después de su independencia. Cualquiera sea el grado de hipocresía, lo cierto es que todas las practicas brutales e inhumanas que se toleraron desde el momento en que la plaga de la civilización Europea se expandió por casi todo el mundo realmente ocurrieron. Los Israelíes a menudo se quejan que son comparados con estándares más altos que los demás. Si ellos se refieren a aquellos quienes masacraron a los indios americanos y esclavizaron a los negros, están en lo correcto, por el simple hecho que aquella observación es totalmente válida. Sin embargo, en el mundo de hoy, ellos han sido beneficiosamente inmunes a los análisis críticos serios, o al menos en los Estados Unidos, en donde la verdadera historia del mundo es muy poco conocida por la gente, y por eso ellos son percibidos como un pueblo guiado únicamente por sus grandes principios morales, pese a que son rodeados por bárbaros cuyo único objetivo es asesinar a inocentes y negarles su derecho a estar en el sitio que les pertenece.
El conflicto de Palestina ha sido percibido como el del “derecho en contra del derecho”, una posición muy cuestionable y defendible según mi propio punto de vista, a pesar que naturalmente nadie más que los palestinos son los indicados a aceptarlo como moralmente válido. No es muy claro decir que se haya obtenido mucho por el hecho de considerar aquella afirmación antes mencionada. El Estado de Israel es una realidad, un hecho que a pocos ahora les compete, a pesar del incremento de un cinismo desesperado muy contradictorio, por parte de sus colaboradores y defensores. Obviamente no se puede decir lo mismo de los palestinos, cuyo derecho a la autodeterminación nacional ha sido negada por los líderes del “rejectionism”, por Israel, y los Estados Unidos, cuyo poder es dominante en la región. Este es el asunto de gran importancia a la cual deben orientarse los americanos.
- El término “rejectionism”, o rechazo, es usado mayoritariamente en los Estados Unidos para referirse a la postura de aquellos que niegan el derecho de existencia del pueblo de Israel, o quienes rechazan la idea de que los Judíos tienen el derecho de autodeterminación dentro del territorio de Palestina.
El texto fue extraído de “El Triángulo Fatídico: los Estados Unidos, Israel y Palestina”, escrito por Noam Chomsky

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